El primer objetivo a la hora de ir a trabajar es cubrir nuestras necesidades económicas, pero una vez asegurado esto surge todo aquello relacionado a la satisfacción personal.
Para lo mismo, aunque a todos nos gustarÃa ganar más, la mayorÃa de los trabajadores presta atención a otros aspectos antes que a los estrictamente económicos, está muy claro que el fundamental es el reconocimiento dentro del espacio laboral.
Leer el articulo completo »
Los ácidos grasos Omega-3 son esenciales para el cuerpo, no se producen de forma natural, deben derivar de una dieta equilibrada.
Disminuyen la presión arterial y el riesgo de enfermedades coronarias. También reducen el dolor provocado por la endometrisis y la artritis reumatoide.
Leer el articulo completo »
La fibra cuida lo bueno y destruye lo malo del cuerpo. Es un compuesto vegetal que controla los niveles de azúcar en la sangre ralentizando la digestión.
Leer el articulo completo »
Recurre a la OsteopatÃa: Si no es un trastorno serio puedes recurrir al osteópata, que alivia el estrés y los dolores que suelen acompañarlo. En la terapia que energiza los músculos el terapeuta enseña al paciente a contraer y relajar los diferentes músculos, y asà aprenda a reducir tensiones. En la osteopatÃa craneal se manipulan los huesos de la cabeza para relajar el cuerpo.
Leer el articulo completo »
Sean simples champiñones o la apreciada colmenilla, los hongos proporcionan grandes beneficios a nuestra salud:
Protegen contra el cáncer: ellas son ricas en fitoquÃmicos que ayudan a combatir enfermedades, y su consumo regular permite un riesgo menor de cáncer de mama en estudios con mujeres coreanas.
Proporciona nutrientes: un hongo mediano proporciona un 20 por ciento del consumo diario recomendado de selenio y un tercio de cobre, y tiene tanto potasio como un plátano medio. Conservan sus nutrientes aún después de ser fritos, o cocinados en microondas.
Ayudan a reducir calorÃas: Al sustituir la carne picada por setas en los canelones, lasaña o pasta, los adultos consumen cuatrocientas calorÃas menos por dÃa. Se calcula que con esa sustitución una vez por semana podrÃamos perder dos kilos y medio en un año. Para ello debes cocinarlas con muy poco aceite y utiliza el fuego lento, hasta que queden suaves y tiernas, especiales para el paladar.